Entrevista a Nuria Vallcorba | post Simposi Sepa-Dentaid 2026
Cuando hablamos de salud bucal, a menudo pensamos en personas jóvenes. Pero… ¿cómo es una boca sana a los 60 años?
Una boca sin enfermedades, con una correcta función masticatoria y una estética que no limite la vida social ni la autoestima. Debe permitir disfrutar de una buena calidad de vida.
Una boca sana es aquella que no presenta caries activas y en la que no existen enfermedades de las encías o, si las hay, están controladas y estables. En cuanto a la funcionalidad, se considera necesario conservar al menos veinte dientes que contacten entre sí para permitir una masticación eficaz y, con ello, mantener una alimentación saludable.
¿Es normal perder dientes con la edad?
No debemos considerar normal perder dientes a lo largo de la vida. Si se realiza una prevención adecuada y un tratamiento precoz, esto no debería ocurrir. Por ello, es fundamental cuidar la salud bucal desde la juventud para poder mantener una boca sana en la edad adulta y durante el envejecimiento.
¿Cuáles son los problemas bucales más frecuentes a partir de los 60 años?
A partir de los 60 años se produce una disminución de la respuesta inmunitaria (inmunosenescencia), junto con una tendencia a la inflamación asociada al envejecimiento (inflammaging). Esto favorece cambios en la flora oral que se relacionan con una mayor incidencia de enfermedad periodontal. Además, también aumenta el riesgo de caries, especialmente en las raíces dentarias.
En algunos casos, también disminuyen la cantidad y la calidad de la saliva, que desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas orales. Esto favorece la aparición de enfermedades de las encías y de caries. Esta situación es especialmente frecuente en pacientes que toman determinados medicamentos, como antidepresivos, betabloqueantes o diuréticos, o que padecen enfermedades como la diabetes o el síndrome de Sjögren.
¿Qué recomendaciones nos puedes dar para mantener una buena salud bucal con el paso de los años?
Es importante ser constantes con la higiene bucal. Si existen dificultades visuales o de movilidad, conviene solicitar asesoramiento personalizado para poder mantener una boca con una microbiota asociada a la salud.
También es recomendable acudir periódicamente al dentista, aunque no se note dolor ni inflamación. Se aconsejan revisiones cada seis meses, especialmente en personas con enfermedades generales o que toman medicación de forma habitual.
Y algo muy importante: la prevención de las enfermedades comienza desde la juventud. Pero nunca es tarde para empezar a cuidar la salud bucal.
¿Qué mensaje final darías a las personas que se acercan o ya han cumplido los 60 años en relación con la salud oral?
Que su boca es un tesoro que merece conservarse en las mejores condiciones posibles para disfrutar de una buena calidad de vida y de una buena salud general.


